Cinco espacios, una misma raíz: el maguey, el fuego y la cultura que nace de ellos.
Del muro tapizado de botellas a la terraza de adobe bajo las estrellas; del neón que no duerme al vinilo que gira en luz roja. Cada espacio es un mundo — todos nacen del mismo fuego.
Caminantes del Fuego crea y cuida lugares en el centro de Oaxaca donde la tradición del maguey convive con el oficio artesanal, la herbolaria, la música y la noche.
Un archivo vivo de destilados de maguey: muros tapizados de botellas del piso al techo, luz de vela y tiempo detenido.
En CAVA MMM los agaves se cuentan por historias — de la milpa al horno, del alambique a la copa. Entre máscaras, maderas y el resplandor verde del neón, cada lote guarda la memoria del maestro que lo destiló.
Un recinto íntimo para catar con calma y entender por qué ningún mezcal sabe igual a otro.
La bota mexicana, reinventada: botas de piel hechas a mano por artesanos oaxaqueños, bordadas una a una, sobre pedido.
Coyote hace una sola cosa y la hace bien. Cada par toma cerca de tres semanas de trabajo paciente — selección de la piel, corte pieza por pieza, bordado a mano y ensamblaje — en más de veintidós colores a tu medida. Una vez al año aparece la edición Cuello de Toro, en cantidades muy limitadas.
El showroom habita el mismo recinto que CAVA MMM, en Manuel Sabino Crespo 203, y desde su tienda en línea se hacen envíos a toda la República Mexicana.
Talla, material y color. Cada par se confecciona sobre pedido — entrega en ~3 semanas.
Envío $250 MXN a toda la República. Pedidos internacionales por Instagram.
Una terraza de adobe y ocote sobre los tejados del centro, contigua a la Plaza de la Danza, donde la coctelería nace de la herbolaria oaxaqueña.
Liquen toma su nombre de ese organismo que solo existe en colaboración: alga y hongo viviendo como uno. Así trabaja este laboratorio botánico 100% sustentable — licores, macerados y bitters elaborados desde cero con ingredientes de Oaxaca.
Cactus, velas y la ciudad encendida en el horizonte: un lugar de ritmo lento, para quedarse.
Neón rosa, esferas de espejo y muros intervenidos: la noche más eléctrica del centro de Oaxaca.
Yndio Yope rinde homenaje a los pueblos yopes, gente brava de la costa que nunca se dejó conquistar. Con ese espíritu suena este lugar: sin etiquetas, del freestyle a la cumbia, entre lámparas de papel, triángulos de luz y grafiti que cambia de piel.
Micheladas desde la una de la tarde; la pista despierta cuando cae el sol. Solo mayores de edad, con identificación oficial.
Una sala bañada en luz roja donde los vinilos giran, el ambiente se enciende y el tiempo se detiene.
Sala Toro es la única sala audiófila de Oaxaca que suena 100% en acetato. Tornamesas, bocinas de gran formato y una colección que cruza décadas y géneros — música para escuchar de verdad, copa en mano.
En un tercer piso del centro (los antiguos billares de Humboldt), de miércoles a domingo, de las ocho de la noche a las dos de la mañana.
La wallet de Grupo Archivo Maguey es tu cuenta en los cinco espacios: tu registro, tus beneficios y tus consumos viven en un mismo lugar.
Crea tu cuenta una vez y úsala en CAVA MMM, Coyote, Liquen, Yndio Yope y Sala Toro.
Siempre hay un fuego encendido — y lo que viene, aún no tiene nombre.